
Con cada pedido en wijld.com protegemos un pedazo de bosque.
Para ello, en 2022 compramos nuestro propio terreno forestal en Sauerland y queremos volver a crear un hábitat de gran valor ecológico en una zona boscosa dañada por el cambio climático.
PLANTAR ÁRBOLES Y PROTEGER LOS BOSQUES
El cambio climático nos tiene firmemente atrapados y hace que nuestros bosques autóctonos estén cada vez peor. Por eso queremos ayudar y hemos puesto en marcha un proyecto para apoyar al bosque en Alemania.
En 2021 extendimos nuestros tentáculos y antenas en busca de una zona de bosque dañada de la que pudiéramos hacernos cargo. ¡Y vaya si la encontramos! Tras una larga búsqueda, muchas conversaciones y llamamientos, la encontramos: nuestro futuro bosque wijld. Con más de 81.000 m², esta zona boscosa todavía bastante árida se extiende por la región de Sauerland, cerca de Marsberg, y está esperando a ser reforestada y renaturalizada.
PLANTA UN TROZO DE BOSQUE CON CADA PEDIDO EN WIJLD.COM
Y ahí es donde entras tú en juego, porque este proyecto tan especial solo puede hacerse realidad juntos, y con cada pedido en wijld.com contribuyes de paso a proteger un pequeño trozo de bosque. Por cada pedido se trata exactamente de 0,6 m² de superficie forestal que reforestaremos y cuidaremos para crear algún día un bosque sano. Esta tarea no será fácil y tiene mucho trabajo detrás. Crear un ecosistema saludable requiere mucha planificación, tiempo y paciencia. Para una superficie de 8,1 ha calculamos actualmente plantar unos 10.500 árboles. Sin embargo, la cifra puede variar ligeramente en función de cuántas especies arbóreas grandes y pequeñas necesitemos para formar un bosque mixto bien equilibrado. Además, antes de cada plantación, naturalmente hay que comprobar con precisión qué árboles principales y secundarios son adecuados para el lugar y cuáles ofrecerán mayores beneficios para la naturaleza y el medio ambiente a largo plazo.
Pero solo imaginar que nuestro bosque, cuando haya crecido y se haya hecho fuerte, pueda absorber hasta 81 toneladas de CO₂ al año nos llena de alegría y motivación para ponernos a plantar.
100.000 ÁRBOLES PARA MÉXICO
Para nosotros es especialmente importante que todos puedan colaborar activamente y vivir de cerca el progreso de nuestra reforestación y restauración ecológica. Por eso queremos permitir que cualquier persona interesada, así como las clases escolares o los estudiantes de ciencias forestales, acompañe a Waldemar desde su proceso de creación y contribuya a dar forma a nuestro proyecto.
Sin embargo, nuestro bosque en Sauerland es solo el primero de muchos otros bosques que queremos proteger. Nuestro objetivo a largo plazo es salvar tantas zonas forestales afectadas por la crisis climática y destruidas por los daños medioambientales como sea posible. De ahí surgió también la idea de impulsar un poco nuestro trabajo mediante apadrinamientos de bosques y junto contigo, para no solo proteger de cara al futuro las primeras 8,1 hectáreas de bosque, sino también adquirir y restaurar cuanto antes otras superficies. Al fin y al cabo, juntos siempre podemos conseguir más.
POR QUÉ UN BOSQUE SANO ES TAN IMPORTANTE
¿Sabías que el término «sostenibilidad» proviene de la silvicultura? Debido a la creciente escasez de madera a nivel regional, a principios del siglo XVIII surgió la silvicultura propiamente dicha, que sustituyó la explotación incontrolada de los bosques, predominante hasta entonces. La idea fundamental de la silvicultura sostenible puede resumirse así: solo debe utilizarse tanta madera como pueda volver a crecer de forma natural. Además, en la silvicultura sostenible se procura que los árboles recién plantados no formen monocultivos, ya que estos, por un lado, son más susceptibles a las plagas y, por otro, dañan los suelos y privan a los animales de su hábitat.
Pero ¿cómo se pueden plantar árboles y, al mismo tiempo, utilizar la madera, por ejemplo, para fabricar ropa? Lo que a primera vista puede parecer contradictorio cobra mucho más sentido cuando se conocen los antecedentes:
Procesar los árboles es, de hecho, correcto e importante. En su máximo desarrollo, un árbol produce oxígeno, ofrece un hábitat y fija CO². En el caso de los árboles procedentes de la silvicultura sostenible, lo importante es aprovechar de forma óptima el CO² almacenado en ellos, por lo que se talan solo después de muchos años. Si esto no ocurriera, muchos de ellos morirían, entre otras razones, por falta de luz o por infecciones fúngicas, se descompondrían y liberarían de nuevo a la atmósfera el carbono almacenado. Por tanto, los árboles talados constituyen un depósito de CO² a largo plazo y, al mismo tiempo, son perfectos para utilizarse como material respetuoso con el medio ambiente en los ámbitos más diversos.















